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3.02.2008
Fotos de Cuba Vol. I - Trinidad
Esta es Trinidad, una ciudad cubana que data del 1500. Es la ciudad colonial mejor conservada del mundo. Fue, también, junto con La Habana Vieja, declarada Patrimonio de la Humanidad, por la Unesco. (Si no sabés dónde ir este verano, fijate la lista que tiene la Unesco, de Patrimonios, elegí uno y visitalo. Son espectaculares. También lo son, por caso, Talampaya, y la Quebrada de Humahuaca). Ésto quiere decir que el gobierno cubano se compromente a cuidar la ciudad, está prohibido derribar cosas, y se debe seguir un plan de acción dictado por la Comisión de la Unesco, que colabora con fondos.
La ciudad es preciosa. Está prácticamente igual que hace 200-300 años. Tiene enrejados de madera (son de estilo español, son de 1600, y luego unos enrejados en hierro forjado bellísimos, que esos son de 1700-1800, cuando los otros dejaron de estar de moda. También tiene unos balcones, típicamente coloniales. Pero toda la ciudad es así, con un empedrado antiquísimo, todas las calles sin veredas, ¡no hay una sola esquina con ochava! Los micros apenas pueden doblar en las esquinas, porque son muy angostas las calles.
Trinidad da al Mar Caribe. Está rodeada por sierras, que la mantuvieron alejada del resto de Cuba, y es de notar, que los triniteños, no querían integrarse, ni participiar en el proceso de independencia cubana.Eran muy prósperos. Es por eso que la ciudad se ha conservado de esta manera. Durante los siglos XVII, XVIII, XIX, fue muy próspera, debido al comercio del azúcar, y su zafra. Y, donde había azúcar, había negros. En Cuba había pocos aborígenes, y fueron rápidamente eliminados con la conquista. Por ello, se llevó mano de obra africana. Hoy en día, los negros y mulatos son alrededor del 35% de la población cubana.
Es por eso, que en Cuba hay pocas iglesias. No había indios a quien evangelizar. Además se da un fenómeno muy extraño de transculturación, en donde los negros mantenían sus tradiciones religiosas, pero frente a los españoles les ponían a sus dioses, por ejemplo a la diosa del mar, el nombre de una santa cristiana, como Santa Clara. Además de su régimen, en donde se trabajaba el día de Navidad (ahora ya no, cambió un poco con la visita de Juan Pablo II, en el 98, la religión se puso de moda)
Trinidad pertenece al oriente cubano, que es una región extremadamente pobre. Al llegar y bajar del micro nos asediaba la gente por la calle vendiendo cosas, invitándonos a comer a los paladares, ofreciendo puros y cigarros, collares, pidiendo cosas (¡incluso las remeras y camisas que llevábamos puestas!). Nosotros habímos sido advertidos, y llevamos marcadores, crayones para los chicos, caramelos, jabones. Cosas que son de cierto valor. Regalamos, yo intercambié cosas por collares, o por una moneda del Che. Aunque luego aprendí, y me sentí un poco mal por ello. Pero realmente impactaba la desesperación que tenían, y un poco la agresividad con la que nos trataban. El turismo es la principal (y única) industria de Cuba, y nosotros somos el único contacto con el mundo exterior que esa ciudad puede llegar a tener. Y uno no habla de ver qué pasa en el mundo, sino, tal vez, de acceso a elementos, como un jabón. Ellos no tienen nada. Es una pobreza distinta a la de la Argentina. Suena un poco snob ponerse mal por los pobres cubanos, porque esto también lo vemos en nuestro país. Pero lo cierto es que impresiona. Porque ellos directamente no tienen acceso a cosas básicas, ni siquiera se los puede regalar alguien.
En Cuba es llamativa la mezcla de autos, bicicletas, carritos, camiones. En la ciudad el poco tránsito que había era un completo desorden, porque había poco espacio, y muchos parados en el medio de la calle.
En el viaje de ida, en la ruta, el guía nos iba explicando un poco el sistema administrativo, educativo, económico de Cuba, y alguno de los triunfos de la Revolución. Cuba tiene estadísticas de primer mundo, en un país del tercero. Pero se tardó mucho, debido justamente a lo que dije antes. Las rutas no están señalizadas, no hay carteles, y cada dos minutos te cruzabas con un camioncito destartalado y muy viejo ( y esto no es exagerar), o con una bici, que hacía que todo fuera muy lento.
Otra cosa que llamó la atención es que la gente en el interior tiene que esperar casi dos horas al transporte público, que son, literalmente, camiones. Camiones re-utilizados para llevar gente. Es indescriptible si uno no lo ha visto. Los que tienen suerte viajan en un camión destechado, los otros, encerrados, amuchados, en un lugar que tiene dos ventanitas muy pero muy chicas. Y suben por unas escaleritas precarias, de alambre.
En el viaje de vuelta, me vine viendo el dvd de Buena Vista Social Club. Que me re gustó. La historia es muy peculiar, pero los músicos tenían todos entre 80 y 90 años. Es que allá son muy pero muy longevos.
Las fotos son: la que tiene el balcón me dijeron que era la foto típica de Trinidad. No le saqué fotos a la iglesia, a la plaza, porque preferí disfrutar con la retina. Después voy a ver si consigo.
Después hay una foto de un auto americano pre-revolución, que estaba en excelente estado. Otra es de la Plaza Mayor, tomada desde el primer piso del museo de la ciudad. Y finalmente, la que más me gusta, son dos negros que encontré en esa exacta misma posición, y me pareció tan pero tan fotográfica esa imagen, que les pedí, a cambio de un jabón, sacarles una foto. Ellos accedieron, en realidad no me pidieron nada, se lo dí yo. Luego me saqué yo también una foto con ellos.
Estas fotos no son extremadamente lindas, pero en el lugar la magia te envuelve, y uno se lleva una fidedigna imagen de cómo era una ciudad de hace 200 años.
Fotos de Cuba Vol. 0

Esta vez, voy a cambiar la modalidad de exposición de las fotos, ya que tengo algunas parecidas, y ni daba para sacarlas. Voy a poner en cada post un día, o mejor dicho, una ocasión del viaje, con un breve comentario mío. Ésto, en lugar de poner un rejunte con todas para que quede lindo. Tengo millones de fotos, y las que muestro no representan jamás todo lo que se ha visto, y hay muchas en las que salgo yo, y como esto no es un fotolog, no me pareció poner fotos donde apareciera, o al menos, no en demasía.
Como primera medida, dejo un billete, el del apóstol de la independencia cubana.
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